La perra Lili ha pasado toda su vida bajo el cuidado de la asociación protectora Proyecto Cañada. Hoy ya tiene más de seis años y todavía no ha encontrado un hogar adoptivo.
Lili es una perra especial: tiene su propio carácter, desconfía de los hombres y necesita una familia responsable que tenga mucha paciencia y comprensión. No es fácil encontrar a personas dispuestas a darle una oportunidad a una perra como ella: es de color negro, pertenece a una raza sensible y tiene un temperamento que requiere tiempo y dedicación.
En las entrevistas y conferencias en las que participo, siempre señalo un problema grave en perreras y refugios: la acumulación de perros catalogados como “PPP” (perros potencialmente peligrosos).
Estos animales terminan olvidados en refugios, donde nadie los elige, nadie les da una oportunidad y van quedando relegados, amontonados durante años en instalaciones saturadas.
Temo que, con el tiempo, esta situación se convierta en un problema aún mayor, y que quienes terminen pagando las consecuencias sean los propios perros. Porque ya sabemos que, en España, estos dilemas a menudo se resuelven de la peor manera posible: con decisiones políticas extremas, incluso la eutanasia.